Proyecto

Un movimiento grunge-autista y la banda que lo arranca. Para quien se siente perdido: aquí hay alguien que también.

De dónde salió The No Names

The No Names es un nombre viejo. Se me ocurrió cuando estudiaba música en la prepa: si algún día llegaba a tener una banda, se iba a llamar así. La banda tardó años en llegar; el nombre esperó.

Antes vino Hyperfixate Neural Feral, el primer proyecto. Escribía las canciones, las metía a Suno y salían bien. No era frustración: era que no sentía que estuviera diciendo de verdad lo que tenía que decir. La voz no se sentía natural, y menos cuando quería cantar en español y en inglés.

Cuando Suno sacó las voces personalizadas, por fin pude cantar con mi propia voz. Ahí el nombre de la prepa encontró su banda.

De Mozart a Nirvana

En mi casa, en Escuinapa, sonaban unos casetes de música clásica que venían con el Reader's Digest. Los ponía mi madre. Mozart fue mi primer acercamiento a la música; la Marcha turca, la que más recuerdo.

Después vino la electrónica: Scatman y lo que sonara. No me fijaba en los grupos, simplemente me gustaba. Los ritmos siempre me han jalado.

Alrededor de la secundaria, como a los 13 o 14, un amigo me presentó Incesticide. Con "Sliver" entró Kurt Cobain y ya no se fue. Creo que está de más explicar Nirvana.

Escuinapa nunca se fue: hasta tiene su canción en el disco.

Por qué grunge

Por los gritos, por la energía, por la expresividad. Porque el grunge dice las cosas crudas, sin envolverlas en papel bonito.

Una cabeza saturada no habla en frases ordenadas: a veces susurra y a veces revienta. El grunge sabe hacer las dos cosas en la misma canción.

Mayo de 2025

Mi diagnóstico de autismo llegó en mayo de 2025. Ya lo sospechaba.

Necesitaba saber por qué a veces sentía una furia contenida, por qué cargaba tanto estrés, por qué había tantas incógnitas sin respuesta.

Desde entonces trato de regresar a mis bases. De relajarme. De aprender a vivir sin enmascarar y a entenderme poco a poco. Trato, trato de ver la vida distinta, desde el entendimiento.

Si quieres oír cómo suena esa furia, empieza por Tu Bullying me la pela: es mi favorita del disco.

Cómo se hace una canción aquí

Trabajo en hiperfoco, aquí y allá, y mejor en la madrugada. Primero pongo en mi cabeza una idea de cómo quiero que suene; luego elijo un tema y escribo sobre ese tema como canción.

Escribir el disco me tomó unas dos semanas. Perfeccionarlo, meses. No sabes cuántas veces iteré hasta encontrar el sonido que quería.

Toco guitarra y un poco de batería, y en la producción uso lo que sé de música. También soy programador, y eso se nota: el proyecto se trabaja casi casi como scrum, con vueltas cortas de idea, prueba, revisión y otra vez. La programación es parte fundamental del instrumento.

Así nació → así se hace